Co-producciones, mayores presupuestos e incentivos

En un cada vez más complejo entorno financiero, Variety analiza las estrategias fiscales de cuatro películas:

El eje mejicano y el hispano-pudding: “La Zona”

“La zona,” del director novel Rodrigo Plá, lanza una primera señal de alerta acerca del nuevo músculo cinematográfico de Méjico. Un paso crucial fue estructurar este thriller de 3 millones de euros ($4,0 millones), sobre unos vecinos de una rica zona residencial que cazan intrusos, como una co-producción internacional.

Buenaventura, compañía de Plá, y Pantera Cine de Christian Valdelievre, tomó el 35% del proyecto; Morena Films lidera la participación española con el 65%.

La co-producción permitió a “La zona,” previamente en Columbia TriStar en Méjico, a revitalizarse.

Fortaleciendo el caché del film, el prestigioso agente de ventas francés Wild Bunch aportó un mínimo garantizado al proyecto.

“La Zona” logró la atractiva cifra de 70 millones de pesos ($636.000) del fondo cinematográfico mejicano estatal Fidecine, una significativa aportación por parte del distribuidor independiente Gussi, y dinero de la compañía de licores Tequila Cuervo gracias a las desgravaciones fiscales de la pionera normativa Sección 226.

Méjico clarificó la normativa sobre desgravaciones fiscales el 15 de marzo.

Ofrece deducciones equivalente al 100% de la inversión en un film hasta un 10% de la cantidad que un inversor debería pagar en impuestos, un atractivo incentivo.

En España, Morena construyó una excepcional financiación regional.

Productores de Cataluña (Estrategia), Andalucía (Jaleo), Galicia (Vaca), País Vasco (Orio) y Valencia (Grupo Joan Andreu) tomaron participación, impulsando la venta de derechos televisivos en abierto a la asociación de canales públicos autonómicos Forta.

El eje hispano-mejicano se consolidará, dice el productor Álvaro Longoria, de Morena Films.

“México puede aportar ahora más de $2 millones a un proyecto. Y resulta artísticamente atractivo. Como dijo Luis Buñuel, el surrealismo está en las calles.”

El padrino y el guión: “El orfanato”

El guión. El entusiasmo de Guillermo del Toro resultó vital en el rápido interés y confianza mostrados por los compradores ante el debut de Juan Antonio Bayona, el film de terror gótico “El orfanato.” Pero Wild Bunch no habría alcanzado los $3,2 millones en ventas en Berlín, incluyendo la compra de derechos para Estados Unidos por parte de Picturehouse, si no hubiera sido por la fuerza del guión.

El guionista Sergio Sánchez elaboró más de una docena de borradores durante tres años para Mar Targarona y Joaquín Padró, de Rodar y Rodar, productores de “El orfanato,” cuyo presupuesto alcanza los $4,8 millones. El guión sedujo a la actriz española Belén Rueda. Su vinculación atrajo a Telecinco Cine, que co-produjo la película al 50% con Rodar.

Mientras tanto Bayona introducía a Del Toro, que actuó como asesor creativo. Bayona y Del Toro habían conectado años atrás en el vivero del cine de género en España, el Festival de Sitges.

“A Guillermo le encantó el guión y Bayona es sumamente talentoso. Además, Guillermo y Rodar son entusiastas en el cultivo de nuevo talento,” dice Targarona.

“Guillermo se concentró en imprimir tensión, y pulir baches,” Padró añade.

La implicación del cineasta mejicano atrajo al agente de ventas Wild Bunch.

Warner Bros. entró como co-productor financiero.

Los grandes elogios de Del Toro a “Orfanato” en el material promocional de Wild Bunch en Berlín resultaron “sumamente importantes,” dice Padró: “Eran una garantía de calidad.”

Y Berlín tuvo lugar tan sólo unos días antes de la celebración de los Premios de la Academia de Hollywood, donde “El laberinto del fauno,” de Del Toro, se alzó con un par de Oscars. Pero Wild Bunch también vendió “Orfanato” por su guión e imágenes, que confirman una profundidad psicológica y una emoción que no se encuentran en films de terror más elementales.

La premier mundial de “Orfanato” tiene lugar en la Semana de la Crítica de Cannes. Quizás no sea la última vez que Del Toro y Rodar trabajen juntos.

Autor Express: Elevando el presupuesto de “Trans-Siberian,” de Brad Anderson

La mini-major barcelonesa Filmax tiene dos estrategias de producción de películas de alto nivel, dice su presidente Julio Fernández: “producciones orientadas al talento,” y “co-producciones internacionales, a través de alianzas de producción estables.”

“Perfume” o el film de terror mejicano “KM. 31″ son perfectos ejemplos de lo segundo; “Trans-Siberian,” dirigido por Brad Anderson, ilustra lo primero.

Anderson ya había hecho “El maquinista” con Filmax. “Trans-Siberian” representa un paso hacia adelante en escala –se rodó desde Shanghai a Lituania, estrellas –lo protagonizan Woody Harrelson, Emily Mortimer y Sir Ben Kingsley – y un ligero giro comercial. Tras dos sombríos dramas psicológicos, la nueva película está catalogada por Filmax International como un thriller de crímenes. “Tienes que escrutar los guiones, acertar con ellos. Y es mejor producir un poco menos e incrementar ligeramente el presupuesto. De 10 ó 15 estrenos cada fin de semana, la audiencia sólo fija su atención en tres o cuatro,” explica Fernández.

En un acuerdo anunciado durante la pasada edición de Cannes, Universum Film, compañía alemana propiedad del gigante de medios de comunicación Bertelsmann, se embarcó en “Trans-Siberian” tomando un 20% de la producción y derechos para los territorios de habla germana.

La compañía londinense Future Films también tomó un 10%. Esta maniobra muestra la evolución de las ventajas fiscales en el Reino Unido.

Anteriormente a la entrada en vigor del nuevo sistema de deducciones fiscales, “’Trans-Siberian’ hubiera sido considerada una co-producción del Reino Unido porque tiene muchos actores británicos,” dice Carola Ash, de Future Films. Pero el nuevo sistema de crédito no estima como gasto del Reino Unido el trabajo de actores británicos en el extranjero.

Así que el 10% de Future Films es participación directa, no un gasto a desgravar. En el pasado, los productores españoles a menudo colocaban alrededor del 20% del presupuesto combinando acciones y desgravaciones fiscales aportadas por Future Films y levantaban otro 20% de un tercer país, un arreglo que funcionó muy bien.

Rebates de Estudio: La Ciudad de la Luz y “El jardín del Edén”

Producción liderada por la compañía londinense Berwick Street Films y dirigida por John Irvin (“La colina de la hamburguesa”) a partir de la novela de Ernest Hemingway “Jardín del Edén” es sexual y exuberante: David, un novelista en ciernes se casa con una frívola heredera bisexual.

Se establecen en la luminosa Costa Azul. Pronto ella se encamará con una atractiva belleza italiana. Como era de esperar, David no puede escribir.

Aunque ubicada en Francia, la película se rodará los meses de junio y julio en la Comunidad Valenciana, España. Una razón es el sistema de deducciones que acaban de poner en marcha los nuevos y brillantes estudios de la Ciudad de la Luz de Alicante.

El Gobierno de Valencia ofrece hasta $7,3 millones por película en deducciones directas no retornables. Para poder acceder a las mismas, las producciones deben rodar al menos dos semanas en La Ciudad de la Luz. Todos los films recuperan automáticamente el 12% del gasto realizado en la región.

Algunos pueden añadir discrecionalmente un 6% más. Esto depende del personal técnico contratado, las dimensiones de la producción y el impacto económico y mediático.

La deducción se canaliza a través de una compañía valenciana, en el caso de “El jardín del Edén” es Freeform Spain, creada a finales de 2006.

El desembolso regional de esta película ronda los $6,4 millones. En “El jardín del Edén” la ayuda se canaliza de forma directa a la producción, no es una participación porcentual, dice Freeform CEO Tim Baish.

Los productores recuperan el dinero al tiempo que lo desembolsan. “Cuando hemos gastado el equivalente a la mitad de nuestro desembolso, recibimos esta cantidad como un rebate,” explica Baish.

La Ciudad de la Luz, que alberga este verano el rodaje de “Pompeii,” de Roman Polanski, en la actualidad carece de una amplia base de técnicos locales. Pero, dice Baish, técnicos ingleses, algunos con casas de veraneo en Valencia, se están interesando en participar en rodajes en los estudios.

Y Freeform aspira a aportar rápidamente técnicos locales.

También, dice Baish, las instalaciones de La Ciudad de la Luz “no son inferiores a ninguna otra.” El precio de equipos y construcción es un 25-30% más barato que en el Reino Unido. Las autoridades locales facilitan rodajes en localizaciones libres de cargo. En “El jardín del Edén,” una villa turística acoge a la mayoría del equipo por sólo $51 por noche.

Filed Under:

Follow @Variety on Twitter for breaking news, reviews and more