Los productores españoles buscan la renovación a través de series de género

MADRID — Durante la temporada 2006-07, por primera vez en años, las series norteamericanas dominaron en varias ocasiones el ranking de audiencias por delante de las españolas.

El sector de la producción televisiva local está preocupado: a pesar del continuado éxito de veteranas series españolas -mayoritariamente comedias, con escenas y argumentos familiares-, el 80% de las nuevas apuestas de ficción han rendido por debajo del share medio de las cadenas. 

Entre las recién estrenadas, sólo la serie de misterio de Antena 3 “El internado” y el drama policial “Cuenta atrás”, emitido por Cuatro, han respondido al nivel deseado.

Ambos proyectos ponen de relieve una decidida voluntad de contraatacar por parte de productores y ejecutivos de televisión españoles.

A comienzos de año, Antena 3 TV, la cadena controlada por DeAPlaneta, firmó con Globomedia, principal productora de series en España, un acuerdo de producción con una duración de tres años. “El internado”, primer fruto del pacto, dio en la diana.

Debutó el 24 de mayo, en el disputado primetime del jueves, con un share del 25,8% y 4,6 millones de espectadores,  el mejor lanzamiento para un drama español desde enero de 2005. “El internado” resultó ser la revelación de la temporada, promediando 23,9% de share y 4,1 millones.

La innovación de “El internado” radica en la mezcla de géneros -suspense, thriller y melodrama-, con ecos de “Harry Potter”, “Oliver Twist” o “Los Cinco”. La trama transcurre en “Laguna Negra”, un exclusivo y aislado internado que alberga secretos, misterios y amores imposibles.

Cuando en septiembre del pasado año Mikel Lejarza fue nombrado director general de la división de TV de Antena 3, la cadena apostó por impulsar el nivel de producción de ficción, con grabaciones en HD, rodajes en exteriores y ambiciosos decorados. “Queremos producir series que visualmente tengan también algo que decir”, reconoce Sonia Martínez, directora de ficción de A3TV.

“El internado” también refleja el impacto de la ficción norteamericana más reciente. “La serie marca una nueva tendencia, más sofisticada, basada en la intriga, con tramas más complejas”, comenta Eduardo García Matilla, presidente de Corporación Multimedia.

Emitida por Cuatro, la serie policial “Cuenta atrás”, narrada en flashback, promedió un share de 11,5% y 1,6 millones de espectadores. El resultado tal vez no parezca elevado,  pero su share mejora ostensiblemente el acumulado por el canal (7,4%) durante la temporada 2006-07.

Serie con sabor norteamericano -sugiere una combinación de “24″ con “Harry El Sucio”-, la producción de Globomedia está protagonizada por la estrella española del pop Dani Martín, que interpreta al duro agente Corso, arrogante responsable de una unidad de la policía judicial que resuelve casos contrarreloj.

“Con ‘Cuenta atrás’ buscamos un formato rápido de identificar. Siendo un canal nuevo, necesitamos que las marcas sean reconocibles instantáneamente”, explica Miguel Morant, director de ficción de Cuatro. “Luego buscamos un icono mediático -Martín- para que canalizara ese reconocimiento inmediato”.

El género de “Cuenta atrás” ayudó a que la serie fuera vendida por Imagina International Sales a la cadena francesa TF1 antes de su estreno en España, un hito para la ficción televisiva en España.

De alguna manera, Cuatro ha tenido suerte. Salió al aire con un presupuesto limitado, con la clásica estrategia del nuevo operador de construir su parrilla en torno a productos importados. Pero su fecha de lanzamiento, noviembre de 2005, no pudo resultar más oportuna, coincidiendo con el boom de los dramas norteamericanos.

Casi dos años más tarde, ha construido una marca alrededor de series U.S.A. como “House”. El próximo desafío de Cuatro, dice Morant, es consolidar la ficción local en el  primetime.

Como apunta Sonia Martínez, “el público español es muy exigente con la ficción y una televisión generalista no está completa si no tiene puntales de ficción adecuados”.

Ese es el reto. Y una respuesta puede estar en la ficción de género.

“Las nuevas producciones resultan arriesgadas porque son apuestas de género. La  industria española empieza a estar madura y ha llegado el momento de apostar por él”, señala Daniel Écija, co-fundador y productor de Globomedia.

Para la temporada 2007-08, bajo la dirección del nuevo presidente Luis Fernández, la corporación pública RTVE lanzará a través de su canal comercial TVE1 la serie de detectives “Desaparecida”. Entre las novedades de A3TV aparece el thriller “Quart, el hombre de Roma”.

Después del éxito de las versiones locales de “Betty La Fea” y “Camera Café”, Telecinco continúa adaptando formatos internacionales de ficción como el italiano “R.I.S.”, drama al estilo de “C.S.I.”, y la comedia argentina de investigación “Hermanos y detectives”. 

La evolución del mercado fuerza la experimentación. “La fragmentación ha acelerado los cambios en los hábitos de la sociedad. Las series buscan nichos a los que hasta ahora no se planteaban llegar,” asegura García Matilla.

En términos de industria, las producciones locales previstas para el tramo final del año dejan entrever el intento de compañías con potente respaldo financiero por asaltar el codiciado negocio de la producción de ficción en primetime.

Ahí aparecen Endemol, productor de “Quart”; Notro Films -integrado en Vértice 360, el nuevo gigante español de postproducción y entretenimiento-, que produce “La familia Mata” para A3TV y “Cuestión de sexo” para Cuatro, y FicciON TV, división de producción televisiva del grupo editorial Zeta, que prepara “El síndrome de Ulises”, también para A3TV.

Cualquiera que sean los cambios en el sector, la ficción española parece tener  garantizada su continuidad. “Es uno de los grandes cimientos que sustentan la rentabilidad de las cadenas en España”, explica Daniel Écija.

Pero debe afrontar desafíos. Entre ellos, la duración del formato. “Con la llegada al primetime de los dramas americanos, que mantienen la tensión continuamente durante 50 minutos, tenemos que intentar ser más competitivos en la narración y eso pasa por acortar de 70 a 50 minutos la duración de los capítulos”, añade Écija. Este cambio, además, podría reducir costes y facilitar las ventas internacionales.

Con presupuestos que oscilan entre $540.000 y $946.000 por episodio (frente a los $3 millones o más de las series norteamericanas), “los costes de la ficción española están muy por debajo de cualquier derecho deportivo o del cine comercial”, concluye.

Filed Under:

Follow @Variety on Twitter for breaking news, reviews and more